"Hoy nos encontramos en una nueva fase
de la humanidad. Todos estamos regresando a nuestra casa común,
la Tierra: los pueblos, las sociedades, las culturas y las religiones.
Intercambiando experiencias y valores, todos nos enriquecemos y
nos completamos mutuamente. (…)
(...) Vamos a reír, a llorar y a aprender.
Aprender especialmente cómo casar Cielo y Tierra, es decir,
cómo combinar lo cotidiano con lo sorprendente, la inmanencia
opaca de los días con la trascendencia radiante del espíritu,
la vida en plena libertad con la muerte simbolizada como un unirse
a los antepasados, la felicidad discreta de este mundo con la gran
promesa de la eternidad. Y al final habremos descubierto mil razones
para vivir más y mejor, todos juntos, como una gran familia,
en la misma Aldea Común, bella y generosa, el planeta Tierra."
Casamento entre o céu e a terra. Salamandra,
Rio de Janeiro, 2001.pg09 |